Perder es ganar, aunque nos cueste reconocerlo

Como dijo Heráclito "Todo fluye, todo cambia, nada permanece. Por eso no podemos descender dos veces el mismo río pues cuando desciendo al río por segunda vez, ni el río ni yo somos los mismos". Todo aquello que nos rodea se encuentra en continuo cambio. Está demostrado que cada siete años, todas las células de nuestro cuerpo se regeneran completamente. Esta regeneración afecta a todos nuestros cuerpos (emocional, espiritual, mental...). Cada siete años termina un ciclo y empieza otro (es en ese momento cuando se producen grandes cambios en nuestras vidas). Sin embargo, nos cuesta horrores soltar, nos aferramos una y otra vez a lo mismo, nos incomodan los cambios. Esta dificultad por soltar se traduce muchas veces en bloqueos y limitaciones, impidiéndonos fluir y disfrutar.


Después de haber tomado la decisión de regresar a España, llevo semanas bloqueada, con una sensación de entuasiasmo y miedo al mismo tiempo. He dejado de escribir, de crear, incluso de cantar en este mes. Y ya que no podía hacer nada (ni llegar a conclusiones), pues solo me quedaba aceptar mi estado y buscar la manera de cambiarlo. Así pues, me he rodeado de todo aquello que sentía que podía ayudarme: he leído, he escuchado música, he visto documentales, he puesto muchas velas (¡crean un ambiente tan especial!), he meditado, me he acercado a la naturaleza... Y he hecho todo esto, abierta a cualquier mensaje del universo que me ayudara a encontrar la respuesta a mi bloqueo. ¿Qué tengo que aprender con este bloqueo?


El universo es tan mágico e increible que cuando te dispones a escucharle, te habla. De repente, todos los libros, películas o situaciones que vivía estaban relacionados con el mismo tema: el miedo a la pérdida. Mi bloqueo venía dado por mi miedo a soltar y la vida me lo estaba mostrando en las narices.



Aquí os dejo algunas de "mis coincidencias" vividas en estas semanas, así como mis principales conclusiones y aprendizajes:



1. Aprende a desarrollar tu intuición


Necesitaba volver a oír mi intuición y sabía que leyendo Las nueve revelaciones conseguiría reconectarme con el universo (mucha gente lo llama dios o energía divina). Este libro explica que la vida tiene que ver realmente con un desarrollo espiritual personal, fascinante y mágico; un desarrollo que ninguna filosofía o religión ha logrado hasta ahora explicar. Estamos en una época de evolución consciente, de una mayor percepción de la forma en que avanza nuestra vida. Cada vez, más personas, consiguen encontrar sentido a los hechos que ocurren en el momento justo y que hacen aparecer precisamente a los individuos indicados para dar a nuestra vida un rumbo nuevo e inspirador. Para acceder a este proceso necesitamos escuchar nuestra intuición. Es decir, desde esta perspectiva espiritual, cualquier conflicto o bloqueo (en este caso el miedo a soltar), que se nos presente, forma parte de un proceso superior y es por medio de la conexión con uno mismo, que podremos encontrar las respuestas o el camino que necesitamos para sanarlo.

Para desarrollar la intuición hay que crear las condiciones mentales, físicas y espirituales necesarias: Meditar, practicar la visualización o el yoga son técnicas muy útiles para esto.




2. La pérdida es positiva


Uno de los principales descubrimientos del libro El mundo amarillo es el concepto positivo de la pérdida. Vivir una situación tan extrema como diez años de cancer que te lleva a perder un pulmón, una pierna y parte del hígado (entre otras muchas cosas), te hace a su vez ganar mucho. Ganas en valentía, aceptación, fluidez, actitud o consciencia. ¿Sabéis que hizo Albert Espinosa el día antes de que le amputasen la pierna? Le hizo una fiesta a su pierna.


3. Vive en el ahora

Muchas veces, la dificultad para soltar reside en que vivimos la pérdida desviando nuestra atención al pasado o al futuro. El cambio es inevitable, forma parte de la vida, somos nosotros quiénes podemos tomar la decisión de estancarnos o de fluir con la vida. Para fluir y vivir el duelo de la pérdida podemos conectar con nuestra emoción presente, sea cual sea.


4. Mándale amor a la pérdida


Visualiza aquello que has perdido. Por un momento, trata de vaciar tu mente de juicios y creencias. Recrea la pérdida en tu mente y rodéala de luz y amor. Cada vez que pienses en la pérdida, trata de anclarte a esta sensación. ¡El amor es la fuerza más poderosa del universo!




5. Ábrete a lo nuevo


Tal como dice la tradición zen, lleva una taza vacia, lista para recibir y ser llenada. Soltar lo viejo nos abre a la posibilidad de que aparezca lo nuevo.

Hace un año y medio murió mi perrito Rocky y pasé por uno de las épocas más duras de mi vida. Un mes después, apareció Rango en mi vida. Al principio dudaba en adoptarlo, pero lo hice. Rango me cambió la vida, la forma de ver a los animales y de sentir las relaciones. Sé que si Rocky no se hubiera ido, no hubiera podido conocer a Rango. No quiere decir que no quiera a Rocky ni que no me encantaría que estuviera aquí ahora. Pero preferí soltar su pérdida y darle la oportunidad a otro perrito de encontrar un hogar.



Así pues, mi pérdida más cercana es Suiza. Sus árboles, su nieve, su refrescante agua, sus montañas, su pureza y su cultura. Aplicándome el cuento voy a hacer una preciosa fiesta. Durante el tiempo que me queda aquí, trataré de capturar lo más bonito de Suiza y compartirlo con vosotros. ¡Es tan bonita!

Besos, amor

D.

611 476 113

Calle Moncofar, 5

Onda, 12540- Castellón

  • b-facebook
  • Instagram Black Round